top
logo

Iniciar sesión. Registrarse



IMPORTANTE

- Poner seudónimo o nombre y apellido en el apartado "nombre" ya que aparecerás así.
- Libertad de elección en el apartado "nombre de usuario".

OBRAS DEL MISMO AUTOR

Clasificación de sitios - ¡Inscriba el suyo!




Si te gusta leer, te sorprenderá el contenido de esta web

Literatura de gran calidad, múltiples autores


Inicio Cuentos breves Ricardo TORTURA
TORTURA Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 6
MaloBueno 
Cuentos breves
Escrito por Ricardo   

 

 

Mi infancia transcurrió sin demasiados sobresaltos, una infancia típica de chico de barrio, transitada entre calles solitarias con agua en los cordones, en donde las horas se consumían entre bicicletas, juegos y gomeras. Dentro de ese contexto, encontré un entretenimiento (bastante cuestionable por cierto) que consistía en “torturar” con ingeniosos y aberrantes procedimientos a pequeños moluscos, en general caracoles y babosas que habitaban los jardines de mi casa; estimo que esta afición obedecía quizá a una manera de canalizar mi libido latente e incipiente, o vaya a saber a que extraños laberintos de mi mente de niño. Una de estas incursiones consistió en clavar filosos alfileres a una de las enormes babosas que solían arrastrarse en las noches húmedas y calurosas de verano, dejando a su paso aterciopeladas estelas de plata, luego de haber cumplido tan macabra misión procedí a su liberación, anticipando una larga y penosa agonía.

Mis días de verdugo torturador concluyeron abrupta e inesperadamente la noche en que, con gran estupor, encontré aquella babosa arrastrándose tranquilamente sobre la húmeda tierra con su ornamento de alfileres oxidados, recuerdo mi angustia ante el macabro espectáculo, mi inútil arrepentimiento, y por, sobre todas las cosas, la irrevocable y clara convicción de no poder poner fin a su sufrimiento, intuyendo que cada espina de metal se encontraría fusionada en herrumbre a su delicada e interna anatomía.

Hoy, luego de tantos años, supongo que podría mostrar a aquel pobre animal mis propios alfileres oxidados, clavados en mí no por capricho de un niño travieso, sino por el inexpugnable designio de la vida misma. No sería mi intención redimirme de aquel viejo pecado rogando clemencia, solamente pediría que comprenda que yo, al igual que ella, también pude sobrevivir…

 

 
Comentarios (1)
Texto que le hace a uno reflexionar
1 Lunes, 09 de Marzo de 2009 22:30
Javier (adm.)
A veces uno echa la vista hacia atrás y se da cuenta de que hay pasajes que, si pudiera, cambiaría, pero no es posible, es por ello que es imprescindible aprender de ellos.
Al final se palpa una sosegada melancolía. Sigue sobreviviendo Ricardo, y escribiendo cosas tan hermosas.



SI TE HA GUSTADO ESTA OBRA, HAZNOS UN FAVOR, VETE ARRIBA Y VOTA POR ELLA

SI TE HA GUSTADO ESTE AUTOR A LA IZQUIERDA PUEDES VER SI TIENE MÁS OBRAS EN ESTA SECCIÓN

RECUERDA QUE TIENES MÁS SECCIONES LITERARIAS





TE RECUERDO QUE A LA IZQUIERDA TIENES ENLACES A LAS ÚLTIMAS OBRAS Y A LAS MÁS VALORADAS









bottom

Potenciado por Joomla!. Designed by: Joomla Templates, web hosting. Valid XHTML and CSS.